PREGUNTAS FRECUENTES

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¿La valoración del suelo pélvico en qué consiste? ¿Duele?

  • Empezaremos con una anamnesis (preguntas personales, historia evolutiva, antecedentes, partos y/o embarazos previos…) para conoceros un poco mejor y nos contéis todo lo relevante
  • Continuaremos con una valoración a nivel postural global y una visión más detallada de la zona abdominal y perineal
  • Después, la valoración constará de una palpación manual muy suave, empezando a nivel externo, donde veremos el trofismo de la piel y si existe alguna molestia como cicatrices adheridas, contracturas musculares superficiales o retracciones.
  • Valoraremos la sensibilidad de la piel y los reflejos perineales. Ambas son maniobras muy suaves que no deben causarte ningún dolor.
  • Continuaremos con la exploración interna: introduciré un dedo en la vagina, para valorar los distintos planos musculares de tu suelo pélvico. Si tienes mucho dolor, la palpación no se tiene por qué hacer en la primera visita o incluso se puede hacer por vía rectal. La principal norma es “no dolor”.
  • Valoraremos el estado del sistema fascial de tu periné (ligamentos, tendones y fascias). Observaremos si existen o no prolapsos observando la posición de ciertos órganos como la vejiga, uretra o recto. Para ello te pediré que tosas y hagas algún otro ejercicio para comprobar cómo responden ante ciertos estímulos.
  • Comprobaremos tu tono de base muscular y fuerza. Se pedirán contracciones de la musculatura del Suelo Pélvico de forma voluntaria para determinar la fuerza y la resistencia. Importante en este punto la reeducación si existiesen contracciones parásitas, esto significa que se contrae con aductores o glúteos para suplir la falta de fuerza muscular en la zona perineal.

No te agobies si no te sale bien en la primera sesión. Te darás cuenta que con la valoración ya se están aprendiendo consejos muy útiles que te ayudaran en la recuperación.

 


 

¿Existe alguna contraindicación para hacer estas sesiones?

Si, por supuesto. Una de ellas es si se tiene un embarazo con riesgo de aborto. Entre otros si te encuentras en la etapa final del embarazo y has roto aguas, así como si existe alguna contraindicación específica por parte de tu ginecólogo o matrona.

 


 

¿El tratamiento puede dañarme a mí o al bebé?

No, nunca en ningún caso. Se trabaja en la zona de tu suelo pélvico respetando el útero y al bebé. En la palpación no se llega a tocar útero, y en los ejercicios (tanto en la gimnasia prenatal como en las posturas de dilatación) lo que se intenta es ayudar a movilizar la zona y disminuir molestias o dolores durante el embarazo, lo que te ayudará a ti y al bebé a su comodidad.

De todas formas, te iré explicando todo lo que vayamos haciendo, y si en algún caso te incomoda, házmelo saber sin ningún problema.

 


 

Me da vergüenza la exploración

Es entendible perfectamente. Es normal. Piensa que es algo natural y que durante el embarazo y parto pasarás más de una vez por esta situación, de modo que es mejor tomárselo con buen humor.

Siempre miro a las mujeres a los ojos y pido que estén en constante comunicación para hacerme llegar todas tus sensaciones y buscar tu comodidad.

 


 

¿En qué posturas se hace la valoración?

Se suele realizar en posición ginecológica, no obstante siempre se busca vuestra comodidad. Si no estáis cómodas en esa, buscaríamos otra, como puede ser decúbito lateral.

 


 

¿Puedo asistir acompañada?

Por supuesto que sí, y si es tu pareja, mejor. Las patologías de suelo pélvico influyen tanto en la vida física como emocional de todo el que la padece y de la gente que le rodea. Es importante asistir acompañado para que haya una mejor integración, apoyo y compromiso de todo lo que vayamos a aprender.

Si acudes a consulta para realizar una preparación al parto, hay varias sesiones en las que se recomienda que venga la pareja para explicarles y vivan el embarazo junto a vosotras.  Sesiones como las de movilizaciones, posturas de dilatación, aprendizaje del masaje perineal…para que puedan ir poniéndolo en práctica. La pareja es la persona que más seguridad nos va a dar el día del parto.

Pero, se puede dar el caso que la persona no quiera o no se sienta capaz de expresar todo lo que ocurre cuando esta su pareja delante. Por esto no hay problema, no tenéis más que comunicármelo. Ahora bien, también podría darse en caso en el que la persona no quiera o no se sienta capaz de expresar lo que le ocurre cuando está su pareja delante.  No obstante, se lo preguntaré a la persona que va a ser tratada y explorada.

 


 

¿Es necesario ir con la pareja a las clases de preparación?

No hace falta que sea la pareja, sino que también puede ser la persona que te vaya a acompañar en el momento del parto porque se le darán herramientas para que te puedan ayudarte en ese momento.

No obstante, es interesante que sea vuestra pareja la que esté en esos momentos, para compartirlo con vosotras y ser partícipes de este proceso único.

 


 

¿Puedo ir en el posparto con mi bebé?

En un principio no habría ningún problema. El centro es amplio para que los carros circulen sin problema y tengamos al bebe al lado mientras pasamos consulta. Sin embargo deciros que la primera sesión es muy importante que podamos hablar tranquilamente para que me expreséis cuáles son vuestras necesidades y expectativas, así como tus principales problemas y puedas entender e integrar bien toda la información y consejos que te doy. Si no tienes opción, nos apañaremos como sea, pero mi consejo es que pidas ayuda a algún familiar a amigo que venga contigo y se quede por allí con nosotras.

 


 

¿Tengo que depilarme?

No es necesario en ningún caso.

 


 

¿Y si me orino…o algo peor?

No pasa nada. Todo está adaptado y preparado para tal situación. Me dedico a estos temas y sin duda hay que saber que estas sesiones contempla la rehabilitación tanto física como emocional.

 


 

Tengo la regla, ¿anulo la cita?

No, no hace falta anularla. Se puede realizar la sesión sin problema. Además en el posparto, la regla tarda en regularse. No obstante, si no os sentís cómodas o tenéis algún dolor derivado de la regla, comunicádmelo, y si por ello no os apetece venir a la cita prevista, llamad con antelación y sin problema cambiamos el día. Nos adaptamos a vosotras.

 


 

¿Y si me entran ganas de hacer pis durante la valoración o tratamiento?

No pasa nada. Paramos la sesión por unos minutos y acudes al baño sin ningún problema.